PIONEROS 1896, EL SALVADOR

Don Roberto Bender y alumnos del primer Instituto Bíblico en Santa María Ostuma. En Juayua, El Salvador, hay un colegio con el nombre de Robeto H. Bender. El 15 de marzo Roberto Bender escribió: "Hace una semana tuvimos el primer culto. Muchos asistieron, y algunos tuvieron que estar afuera de pie por falta de espacio. Al día siguiente, el alcalde nos llamó a su oficina para pedimos cuenta de nuestra conducta, además nos pidió que le mostráramos una licencia. Le dije que la ley permitía la libertad total de culto, y él me contestó que era diferente en las aldeas. Eso me dio oportunidad para testificarle de mi fe. "Esa tarde fui a la capital y conseguí del gobernador departamental una orden para que las autoridades en llopango no nos molestaran. Seguí con los cultos y otra vez el alcalde me llamó. Al cuestionarme, le mostré la "Hicimos un cambio. Dejamos de tener cultos en la capital y empezamos a tener cultas en llopango. En el mismo mes fuimos invitados a San Bartola, donde tenemos conferencias cada miércoles por la tarde.· orden, la cual le dejó callado. "Esa noche una multitud de muchachos se reunió afuera, y justo mientras yo comenzaba a predicar, tiraron piedras. No hubo heridos. Otra tarde volvieron a llamarnos para decirnos que llegarían a las 9:00 p.m., y que si nos encontraban predicando tendríamos que dormir en la cárcel esa noche. Tuvimos el culto a las 9:00; sin embargo, no aparecieron y terminamos el culto en paz y tranquilidad."' Vale la pena mencionar que en junio del mismo año (1898), en respuesta a la invitación hecha para la apertura de casas donde fuera posible celebrar cultos, algunas personas ofrecieron las suyas, por lo que Roberto Bender también inició conferencias en San Martín. Sin embargo, tuvieron que suspender los cultos debido al peligro para los que habían ofrecido sus casas, pues fueron amenazados por algunos fanáticos. Hasta llegaron a la casa de reunión con machetes y pistolas, exigiendo que les entregaran al misionero, quien afortunadamente había salido pocos minutos antes. Sacaron al padre de familia y lo llevaron al alcalde, quien le ordenó que ya no permitiera que Roberto Bender llegara a su casa. La obra siguió adelante en llopango, organizándose oficialmente como Iglesia el 5 de julio de 1898. Roberto Bender y Antonio Ayala fueron sus primeros ancianos, y en aquel mismo día se bautizaron 7 creyentes, los cuales eran: Antonio Ayala, Alejandro Ayala, José María Ayala, Jesús Cabrera, Trinidad Herrera, Rochenda Herrera y Josefina Chicas.' Lastimosamente, esta iglesia evangélica en llopango, la primera en la República, ya no existe. La semilla en los corazónes de niños y jóvenes dio fruto en otros lugares. La fundación de la iglesia en San Salvador Ya se mencionó que Roberto había llegado a El Salvador a pie después de pasar por Honduras, y que había estado 17 días en Santa Rosa de Copán, donde conoció a una misionera soltera que se llamaba Bella Purves. Ella trabajaba como parte del equipo misionero en la obra pioneraen Honduras. Aparentemente, durante aquella visita empezó una amistadque floreció en amor, pues tres años después, el 21 de marzo de 1899, ellos se casaron. La boda se celebró en Santa Rosa de Copán, Honduras. Regresaron a El Salvador en abril y empezaron sus ministerios juntos. El 22 de abril de 1899 iniciaron cultos de evangelización en la capital. Desde entonces, los esposos Bender distribuyeron su tiempo trabajando en llopango y San Salvador. Esta obra permanente que iniciaron en la capital llegaría a ser la Iglesia Central de la Misión Centroamericana. El 2 de octubre de aquel año don Bella Purves Roberto escribió el siguiente informe emocionante: "Ayer fue un día muy especial para los cristianos evangélicos de la República. La iglesia de llopango se reunió con la de la capital y tuvimos cultos desde las 9:00 a.m. hasta las 9:00 p.m., con el edificio lleno en todos los cultos. En la mañana, después de la predicación, participamos en la Santa Cena. Terminamos el día con un culto de alabanza y testimonio. También asistieron creyentes de Santo Tomás, a donde algunos miembros de la iglesia de llopangO habían llevado el Evangelio. Hace ocho días, bautizamos a los primeros seis creyentes de esta iglesia (de la capital)." La fecha exacta de este culto de bautismos en que don Roberto bautizó a seis personas fue el 24 de septiembre de 1899. Estas seis personas, según el acta escrita por don Santiago Echegoyén, fueron "Don Manuel Estrada, Doña Teodora de Estrada, Don Samuel Esquive! Mármol, Don Cecilio López, Niña Eladia Morán, Don Victoriano Cardona." Estos bautizados, "los primeros frutos" como escribió don Santiago, fueron los primeros miembros recibidos por bautismo en esta segunda iglesia evangélica de El Salvador. Conclusión Desde 1896 mucho se había logrado. Se había abierto la brecha. A pesar de muchos obstáculos, de la persecución y el fanatismo, de las dificultades, y de las enfermedades que habían cobrado la vida de Samuel Purdie, Clarence Wilbur y Laura Dillon, el Evangelio había llegado a El Salvador y se había establecido aquí una obra evangélica de manera permanente. Sin embargo, esto parece no concordar con lo que don Roberto escribió sobre primeros bautizados de San Salvador, los cuales fueron tres miembros de la familia Herrador de San Salvador. Quienes aceptaron a Cristo y se bautizaron en febrero de 1898 (véase arriba). Probablemente cuando don Roberto escóbe 1os primeros seis de esta �a,· y don Santiago ios primecos frutos,' pensaban en IOs frutos desde que la obra se estableció como iglesia. O quizás la familia Herrador se había trasladado para 1899, o por otra razón que desconocemos esta familia no se integró en ta iglesia cuando ésta se estableció. CAPITULO 3 La Consolidación del Evangelio La obra evangélica siguió creciendo en la república. Para 1908 había 25 congregaciones en varias partes del país y unos 600 creyentes. Además había seis predicadores salvadoreños que tenían a su cargo siete congregaciones y trabajaban también como colportores con las sociedades bíblicas. Estos hermanos dedicaban todo su tiempo a la obra del Señor. Alonso Pérez destaca la impor­tancia del colportaje en aquella épo­ca cuando no había iglesias ni misiones con los recursos económicos suficientes para sostener a tiem­po completo a estos hermanos, porlo cual las misiones hicieron arreglos con la Sociedad Bíblica para que ésta proveyera los libros a los colportores y dejara un pequeñoporcentaje para que los colportoresse ganaran la vida con la venta de los libros. Los colportores "viajaban con mucho sacrificio, caminando leguasy leguas a pie, llevando una pesada alforja o caja con Biblias, Testamentos y Porciones de la Biblia. Poco o nada predicaban algunas Alfonso Pérez y su familia veces, pero hacían contacto personal, visitando casa por casa, logrando dejar una Biblia por aquí, un Testamento por allá, una Porción en algún otro lugar. Así se comenzó a saturar el país con la Palabra de Dlos." Se cuenta que, en 1906, una Biblia llegó por medio de un telegrafista en El Roble, cerca del Chahuite, al Sr. Juan Recinos. Resultó que hubo guerra en ese año por el lado de Guatemala, por lo cual un grupo de refugiados dejaron la ciudad y los caseríos y se escondieron en la cueva de El Aguilucho. Allí, como para entretenerse, Juan Recinos empezó a • 1 Alfonso Pérez, Reseña Histórica de la Obra Evangélica en el Distrito de Metapán, folleto elaboradoel28de noviembre de 1971, p. 2. leer el Nuevo Testamento, y como resultado cuatro personas se convirtieron a Cristo: "don Eulalio Díaz y su esposa doña Simona de Díaz; don Eleuterio Díaz, y el mismo Sr. Juan Recinos. '' También una Biblia fue el medio para la conversión de otro obrero salvadoreño de esa época. La Señora Felipa de Leal viajó de Santa Rita a San Salvador para recibir tratamiento médico. Se internó en el Hospital Rosales, y mientras recibía el tratamiento, la visitó doña Cristina Carmona de Pérez, miembro de la iglesia en San Salvador quien se había convertido por la predicación de Roberto Bender y fue bautizada el 8 de febrero de 1903. Ella visitaba a los enfermos internados en el Hospital para evangelizarlos. Así que, le habló a doña Felipa del Evangelio, y después le entregó una Biblia. Después de salir del Hospital, doña Felipa estaba recuperándose en la casa del general J.M. Leal, cuando su esposo Cesario Leal la visitó. Durante la visita, encontró "el libro" que había recibido su esposa, el cual trajo a su casa en Santa Rita y lo leyó con todo interés. La lectura de la Biblia hizo impacto en su corazón, tanto que quiso dejar el vicio de licor y dedicar su vida a la predicación de la Palabra. El y su señora se convirtieron a Cristo. Una anotación para finalizar esta historia es que, luego, vinieron cuatro jóvenes evangélicos de Guatemala, entre los cuales estaba un misionero centroamericano, el Dr. Herbert Becker, quienes hicieron una gira de evangelización. Al llegar a Santa Rita, "encasa de la ya convertida Sra. Felipa deeal, tuvieron culto esa noche .... Este fue el primer culto formal celebrado por esa región: El primero de noviembre de 1907". En 191 O se hizo otro censo y resultó que, para entonces, había 69 lugares de predicación con un total de 1018 creyentes.' En ese tiempo, los colportores eran Lino Martínez, Claudia Anaya, David Cardona, Francisco BarColportorClaudioAnaya quero, Emeterio Bonilla, Modesto Rodríguez y Manuel t.edezrna.' • Reseña Histórica de la Obra de la Misión e Iglesias Centroamericanas en El Salvador, folleto impreso por la Iglesia Central para la celebración de su 50 aniversario en También había pastores y predicadores nacionales que se destacaron por la buena obra que hicieron en sus distintas iglesias: en Santa Ana, Rufino Sandoval; en Metapán, Cesario Leal (cuya historia ya se contó), Antonio P. Acosta, Juan Estrada, y Rosendo Cardona; en San Salvador, María Pérez, quien más tarde fue pastor de la Iglesia Central. También estaba en San Julián, Adán E. Corea; en Ostuma, Abe! Tovar. José Arturo López, Uberato Meléndez y varios laicos; en Potrero Sula. Teodoro Alvarado; y en Ranchador, Esteban Ochoa.' Santa Ana Ya se anotó que Samuel Purdie escribió que iba a ayudar en una campaña de evangelización que Francisco Penzotti iba a llevar a cabo en Santa Ana, aunque no se sabe de los resultados. Otros datos de la obra en Santa Ana vienen de alusiones que don Roberto Bender hace a esta ciudad en sus cartas. En mayo de 1900 escribió, estando en Santa Ana: "Estoy esperando una mula para ir a Metapán, y mientras tanto, evangelizo." Es increíble que, no solo tuviera que llegar a Metapán a lomo. de mula sino que también ¡tuviera que esperarla! Actualmente hay autobuses que hacen el recurrido en un par de horas. Una carta escrita el 15 de octubre de 1901 indica que ya había creyen1es en Santa Ana, pues dice: "Los creyentes de Santa Ana están pidiendo que llegue un misionero a trabajar entre ellos." En abril de 1902 don Roberto y José Purdie, quien había regresado al país, tuvieron 16 díasde campaña de evangelización en Santa Ana, con cultos diarios y a veces hasta cinco reuniones al día. En mayo de 1904, don Roberto escribió: "Hace ocho días visité Santa Ana para despedirme de los creyentes antes de viajar a los Estados Unidos. Después de examinar a los candidatos a ser miembros de la iglesia, bauticé a 37, y a la vez se organizaron dos iglesias, con 28 herman os en la iglesia de Santa Ana y 9 en El Ranchador." Así comenzó la iglesia que hoy en día se llama la Iglesia Peniel.' Las agencias misioneras tenían, y todavía tienen, la práctica de animar a sus misioneros a salir de su lugar de 1rabajo cada cuatro o cinco años para visitar las iglesias que los apoyan en oración y en lo económico, y para descansar y recuperarse si tienen necesidad de atención médica. • Reseña Histórica de la Obra de la Misión e Iglesias Centroamericanos en El Salvador, pp.4-5. 2 The Central America Butlecin, August 1962, pp. 3-4. Este artículo, que es la fuente de esta reseña de la obra en Santa Ana, fue escnto por Alejandro MacNaught y Alfonso Pérez. Como doña Bella sufría de mala salud cuando en 1904 les tocó a los Bender regresar a los Estados Unidos doña Bella aprovechó el tiempo en aquel país para mejorarse. En ese entonces los Bender ya tenían un hijo, David, y una hija, Francas.' Luego, regresaron a El Salvador, donde trabajaron hasta que los problemas de salud, particularmente de parte de la señora Bender, los obligaron a regresar a los Estados Unidos en el año 1910. Roberto Bender sale por tiempo indefinido En 1911 doña Bella seguía enferma, pero cuando don Roberto no pudo soportar más estar ausente de la obra en El Salvador, regresó solo,dejando a su familia en California con la esperanza de que su esposa se mejorara pronto y se uniera a él en El Salvador. Sin embargo, ella nunca se recuperó lo suficiente para regresar. De hecho, cuando la familia había salido en 191 O, sin saberlo ella se había despedido de este país una vez para siempre. Finalmente, en 1914, don Roberto se vio obligado a salir de El Salvador por un tiempo indefinido para estar con su familia en la parte sureña de California, donde se involucró en la evangelización de los inmigrantes de habla española que vivían en aquella región.' La misión envió en lugar de don Roberto a Leroy W. McConnel, el hijo de William y Minnie McConnel, los primeros misioneros de la Misión Centroamericana y pioneros en Costa Rica. Leroy llegó con su señora en diciembre de 1914, y por ser hijo de una familia misionera, por saber bien el español y por su buena preparación académica, al llegar asumió de inmediato el trabajo de predicar, enseñar y dirigir el grupo de predicadores, pastores y colportores nombrados y establecidos por don Roberto. También vino con los McConnel una misionera soltera, Gertrudis Bell. Se notó en esa época un crecimiento de la obra en Metapán y otros 1 "Francas" fue su nombre en inglés. En Español e! nombre se escribia "Francis" o "Francisca." Reseña Histórica de lo Obra de la Misión e Iglesias Centroamericanas en El Solvador,p. e. En una carta a Claudio Anaya el 13dejunio de 1918, don Roberto escribió: "Mi trabajo aquí es el de evangelizar. Tocios los días salgo a los diferentes lugaresdonde encuentro familias mexicanas y tes visrtode casa en casa y todos escuchan muy bien y algunos creen a la Palabra. Al mediodía. o sea. a la hora de almuerzo, visito tos talleres en donde trabajan grupos de mexicanos y durante la comida, canto y les explico la Palabra Hay cuatro lugares que visito cada semana aquí en la ciudad de Los Ángeles. Las predicaciones las tengo al mediodía. Cada tarde me ocupo en llevar el Evangelio a muchos que no oirán si no se los llevo yo; por supuesto, vuelvo a mi casa cada noche, satisfecho de haber hecho la Obra. Los domingos... en la tarde el Instituto Bíblico me manda un automóvil grande. Donde cabemos " personas y l!evoa mi esposa, a David, ya Francis, ambos tocan violín y órgano y a veces. Llevamos también a algunos creyentes mexicanos para cantar y testificar y así nos ocupamos en la Obra del Señor !os Domingos: Lugares de la república, "donde se despertó un gran interés en oír y conocer la Palabra y aceptaban y eran bautizados por decenas." Leroy reconoció que esto era una cosecha de las labores realizadas por Roberto Bender y los obreros nacionales, "como Cesario Leal, Rufino Sandoval, Claudia Anaya, José Escamilla, Antonio Echegoyén, y otros más." Hubo un terremoto el 7 de junio de 1917 que sacudió fuertemente a la capital. Después del desastre, los miembros de la iglesia centroamericana en Santa María Ostuma trajeron víveres en bestia para ayudar a los creyentes damnificados de San Salvador. En abril de 1919 hubo otro terremoto más fuerte que el anterior en la capital, el cual destruyó varios templos; sin embargo, tanto en ese terremoto como en el de 1917, ningún creyente evangélico murió. Leroy McConnel fue un buen sucesor de Roberto Bender, pues era hombre de visión, acción y fe; sin embargo, después de cinco años de trabajo, en 1919, la Misión lo envió a otro campo misionero. Como en aquel tiempo no había más de tres misioneros de la Misión Centroamericana, Roberto. Bender regresa El 24 de marzo de 1927, después de haber estado enferma por años, la seña· ra Bella Purves de Bender murió. Más o menos en octubre del mismo año, don Roberto regresó a El Salvador para proseguir su ministerio en el país que tanto amaba. Después de su regreso, Je áyudó Don Roberto en sus últimos años bastante Humberto Santamaría, un joven que se había preparado en el Instituto Bíblico de Filadelfia, Estados Unidos. Fue un joven ejemplar con mucho talento para la música y la enseñanza de la Palabra. Fue pastor de la Iglesia en Santiago Nonualco, y luego de la Iglesia Central en San Salvador; sin embargo, no pudo desarrollarse como predicador del Evangelio por el corto tiempo de su ministerio, pues falleció el 18 de diciembre de 1931. "Este fue un rudo golpe para don Roberto, pues lo Reseña Histórica de fa Obra de la Misión e Iglesias Centroamericanas en El Salvador, amaba tanto como si hubiera sido su propio hijo."' La Obra en Juayúa: Alejandro MacNaught En diciembre de 1928, llegó un nuevo misionero que tendría un largo ministerio en la república. Alejandro Rey MacNaught y su esposa Lena llegaron de Guatemala, donde había pasado un año conociendo la obra entre los indígenas, porque su visión era iniciar la obra entre los pipiles de El Salvador. CAPÍTULO 4 ISURRECCIÓN COMUNISTA EN JUAYÙA: PEDRO BONITO MUERE. PEDRO BONITO. Al cielo en el 32. Insurrección comunista. Se ubicaron en Juayúa y Alejandro MacNaught y esposa Lena a lomo de mula, agosto de 1929 con un grupo de creyentes indígenas empezaron a evangelizar en Nahuizalco y indígena pipil, que se llamaba Pedro Bonito, mostraba fidelidad en las cosas del Señor y potencial para llegar a ser un líder; así que le encargaron la obra en Nahuizalco. Había bastante crecimiento en el número de creyentes y en el interés por el Evangelio en Juayúa, Guaymango y Nahuizalco. Sin embargo, en 1932 sucedió algo que, de un solo golpe, destruyó casi todo el trabajo que para entonces se había logrado. En 1932, hubo una insurrección que el gobierno calificó de comunista y la sofocó con lo que ahora se llama "LaMatanza." Aunque los acontecimientos de 1932 serán tratados en otra parte de este libro, ahora es suficiente mencionar que los enemigos del Evangelio se aprovecharon de las circunstancias para acusar a los evangélicos pipiles de ser comunistas, por lo cual muchos creyentes fueron asesinados. En Nahuizalco, Pedro Bonito, junto con todos los hombres creyentes que pudieron encontrar, fueron fusilados. La Liga Ladina de Defensa de Nahuizalco entró en la capilla de la Misión, quemó todas las Biblias, y se llevó las bancas, la lámpara de gas y todos los efectos personales de Pedro. Hubo también amenazas contra la vida de los MacNaught. Después que se calmó la sttuación, los MacNaught reanudaron su ministerio en Juayúa y dentro de cuatro o cinco meses fue posible tener otra vez cultos en otros lugares, salvo en Nahuizalco, donde la oposición contra los evangélicos era tan fuerte que no pudieron reanudar la obra allí. Después de un año más de trabajo, los MacNaught tuvieron que regresar a los Estados Unidos en busca de ayuda médica para doña Lena; sin embargo, no obstante la cirugía y otros tratamientos, ella murió el 20 de marzo de 1933. Su carrera misionera fue corta; sin embargo, doña Lena se había gozado de su ministerio en El Salvador. Sus últimas palabras fueron: "Yo no cambiaría estos cinco años en Centroamérica por nada ... por nada en el mundo"' La obra en Santa Tecla El 19 de enero de 1928 vino la misionera lrrna Beatrice Williams, quien llegaría a ser doña Beatrice de MacNaught, algunos años después de la muerte de Lena. Ella también tendría un largo e influyente ministerio en este país. La Srta. Beatrice vino con el propósito de ayudar a establecer una obra en Santa Teda. Al principio vivía en el Barrio San Esteban en San Salvador porque ahí residían Gertrudis Bell y Geneveva Hipp, las dos misioneras solteras con quienes iba a trabajar para iniciar la obra en Santa Tecla. Sin embargo, después de un mes encontraron una casa para alquilar en Santa Tecla en la cual vivieron tres años. Habían alquilado la casa con el permiso verbal para celebrar en ella cultos evangélicos. Cual fue su sorpresa cuando un día la dueña llegó paradecirles que no podían usar la casa para los cultos. Al pedirle una explicación de su actitud, ella le contó a la Srta. Geneveva que se había ido a confesar con el Padre Revelo y que él le prohibió que dejara usar la casa para la celebración de cultos evangélicos. La Srta. Geneveva le hizo recordar su promesa, pero ella dijo que eso no importaba y que ella tenía que obedecer al sacerdote. De modo que empezaron a tener un culto de oración a escondidas los lunes; es decir, que no hicieron propaganda para atraer a gente al culto; sin embargo, algunos oyeron que había una reunión de oración allí y empezaron a llegar. Dos señoras bautistas que vivían en Santa Tecla empezaron a asistir. Un día, un hombre veía a la Srta. Beatrice barrer la acera en frente de la casa, y notando que era extranjera, le preguntó acerca de su trabajo. Al darse cuenta de que era misionera evangélica le preguntó:· ¿Puedo venir asu casa para escuchar el Evangelio?" Así que le contó de la reunión los lunes y él empezó a asistir. Después de tres años, se trasladaron a una casa del abogado Dr. Alberto Castellanos. En ese tiempo, la Srta. Beatrice empezó una escuela, en la cual, entre otras cosas, les enseñaba a los niños a cantar algunos coros evangélicos. Cuando los vecinos oyeron los coros evangélicos se quejaron con el dueño. así que don Alberto les pidió la casa después de solo 9 meses. Esa vez, al entrevistarse con el dueño de la casa que pensaban alquilar, la Srta. Beatrice decidió dejar en claro desde el principio cuál era su propósito para alquilar la casa. Lo hizo con el fin de conseguir alguna garantía de que no les iba a suceder lo mismo que pasó con las otras dos casas. El dueño de esa tercera casa se llamaba don Salvador Duke y era miembro de una familia prominente de Santa Tecla. Don Salvador acababa de regresar de Francia donde había estudiado varios años, y al explicarle la Srta. Beatrice el propósito que tenía para la casa, le replicó: ·va soy un libre pensador, y no me opongo de ninguna manera a que ocupen la casa para cultos evangélicos. Sólo les pido que cuiden la casa, porque es nueva. " Así que empezaron a tener cultos en el corredor de la casa. Para la primera Navidad tenían una congregación de setenta personas en ese pequeño lugar. Una noche algunos hombres se estacionaron frente a la casa tirando piedras al techo, que era de teja. La Srta. Beatrice no quería que se arruinara el techo de la casa nueva que estaban alquilando, así que, al día siguiente, fue a visitar a don Salvador y le explicó lo que estaba pasando. Para la siguiente re unión, él logró que dos agentes de la Guardia Nacional estuvieran frente a la casa para evitar que se repitiera lo que había sucedido. De este modo se pudo celebrar cultos con la protección de las autoridades.' El 2 de octubre de 1935 Beatrice Williams se casó con Alejandro MacNaught. De esa fecha en adelante, tendrían jun Don Alejandro MacNaught y su esposa doña Beatrice, antes Beatrice Williams Entrevista personal con doña Beatricede MacNaught. el 15 de diciembre de 1995. tos una carrera de 49 años de servicio al Evangelio en El Salvador. CAPITULO 5 San Pedro Nonualco y Santa María Ostuma. 1927, 1928, 30 y 31. Primeras incursiones. Instituto Bíblico. En 1929 vino otra misionera soltera, la Srta. Luisa Honold, quien, después de pasar un año en Santa Tecla para aprender el español, se trasladó a Cojutepeque para iniciar allí una obra permanente. Como resultado del ministerio de varios grupos que habían llegado a evangelizar, para 1918 ya había en aquella ciudad un grupo de creyentes,' y para 1929 cuando llegó la Srita. Honold, ya había una iglesia. Sin embargo, la obra era pequeña y débil. La Srta. Honold empezó un amplio ministerio de evangelización de casa en casa y dentro de un mes se vieron Instituto Breve en Ostuma, 1929. Don Roberto está en la segunda 61a en el centro, don Alejandro en la primera resultados en conversiones y en un aumento de asistencia. En 1930 llegó otra misionera soltera, la Srita. Esperanza Sheldon, para ayudarla. Además de fortalecer la iglesia en Cojutepeque, las Sritas. Esperanza y Luisa, con los hermanos de la iglesia en Cojutepeque, empezaron la obra en El Carmen, Miraflores, Michapa, San Pedro Perulapán, San Rafael, y El Rosario.' De 1927 a 1931 se realizaron cuatro Institutos Breves en Santa María Ostuma, bajo la dirección de Roberto Bender y la colaboración de Humberto Santamaría, Alejandro MacNaught, y otros. Esos Institutos dieron buenos frutos no sólo en El Salvador, sino también en Honduras de donde vinieron hermanos para estudiar la Palabra de Dios. El Shiste Al cambio del siglo la frontera occidental de El Salvador tenía fama de ser una guarida de delincuentes y bandidos, quizás por estar algo lejosde las respectivas capitales de ambos países. La maldad reinaba en aldeas como el Shiste y Piñuelas, en el lado guatemalteco, de modo que, al atardecer, los residentes cerraban las puertas por temor y abrían solo para personas conocidas. Había una banda de hombres que, cada noche, se emborrachaban y salían para cometer crímenes de violencia y asesinato. El colmo fue la desaparición de tres niños y un hombre, por lo cual los residentes exigieron al gobierno que interviniera para encontrar y castigar a los responsables. El gobierno respondió y, eventualmente, encontraron a los culpables, descubriendo que las personas desaparecidas habían sido asesinadas y convertidas en jabón. Uno de los culpables logró escapar, mientras que al otro lo llevaron a El Shiste donde lo fusilaron. En 1902 el salvadoreño Abel Tobar visitó El Shiste con literatura evangélica, pero ni en El Shiste ni en Piñuelas recibieron el Evangelio. En Santa Gertrudis, sin embargo, toda una familia recibió la Palabra y aceptó a Cristo. Luego la familia se trasladó a Piñuelas y la hija se casó con un hombre de El Shisle, quien aceptó a Cristo. Esta pareja, con una de sus hijas, Ofelia Barrientos, hicieron mucho para sembrar el Evangelio en ese sector. Luego también ayudaron algunos hermanos de Guatemala y se levantaron dos pequeñas congregaciones, una en El Shiste y otra en Piñuelas. Quizás fue esa familia la que figura en la historia que cuenta el pastor Alfonso Pérez. quien dice que había un hombre en el Shiste que tenía una Biblia, la cual comenzó a leer a escondidas. "Pero como era natural, no pudo ocultarse mucho tiempo. Así fue como uno de sus vecinos se dio cuenta y lo visitó para preguntarle si era cierto que estaba leyendo un 'libro malo'. El nuevo lector contestó que era cierto que tenía un libro, pero que no le había encontrado nada de malo. Comenzó a leérselo al vecino también y no tardó en que un grupo se reuniese para oír la lectura de la Biblia y para discutir lo contenido. Acordaron llamar a 'esa gente que leía el libro y cantaba' No obstante, luego la obra decayó y estuvo en mala condición por varios años. Sin embargo, en 1930 los creyentes de allí, por su propia cuenta y sin ninguna influencia de afuera, pidieron que un misionero los visitara. Roberto Bender mantuvo un ministerio ambulante de evangelización y visitó muchísimos lugares: Santa María Ostuma, El Carmen (en el departamento de Cuscatlán), Metapán, Potrero Sula, Santiago Nonualco y Santo Tomás, entre otros lugares. Así que, atendió la petición de los creyentes de El Shiste y viajó por ferrocarril hasta la última estación. Al salir del tren, unos 24 creyentes adultos se encontraron con él para guiarlo por los últimos kilómetros hasta El Shiste. Desde entonces, la obra en El Shiste recibió más atención y creció bajo el ministerio de varios obreros nacionales y misioneros. Su primer pastor encargado fue José Pérez. Roberto Martínez fue el segundo, y el tercero Leonidas Sandoval. Se dice que, al revivir la obra allí, los hombres malvados fueron los primeros en convertirse, por lo cual el ambiente del lugar se cambió notablemente. "Al preguntarles a los residentes qué había producido tan grande cambio, contestaban: Es el Evangelio. Nada menos que el Evangelio pudo haber cambiado el corazón de aquellos hombres malvados".' Además de su ministerio ambulante, don Roberto se dedicó a fortalecer el ministerio de la iglesia en San Salvador, la misma que ahora se llama Iglesia Central, M.C.A., e inició el proyecto de la construcción del templo actual, colocando personalmente la primera piedra en mayo de 1933. La construcción se hizo con mucha lentitud por causa de la depresión eco­nómica en esa época, y hasta fue necesario interrumpirla cuando estaba medio terminada. El hermano Bender no pudo ver terminado el proyecto. La Iglesia Central, cerca de 1935. El traslado de Roberto Bender Después de siete años de ministerio fructífero, empezó a padecer de una condición cardíaca que se fue empeorando. Finalmente, el 23 de mayo de 1934 "el amado apóstol de El Salvador" durmió en el Señor. Un pariente del ya fallecido Humberto Santamaría se estaba quedando en el cuarto del hermano Roberto para cuidarle, y al ver que había muerto, fue a darle la noticia a don Alejandro MacNaught. Don Alejandro dijo acerca del fu neral: "El funeral fue al día siguien­te, el 24, en la ca pilla que Roberto había empezado a construir, pero no pudo ver terminada. Llegaron alrededor de 600 cre yentes de todas El funeral de don Roberto Bender partes de la república, algunos de ellos caminaron hasta 50 kilómetros para asistir. Era un testimonio impactante, quizás el sermón más elocuente de Roberto, que la mayor parte de esos 600 que siguieron sus restos a través de las calles de San Salvador había conocido a Cristo por medio de su minísterio" Lo sepultaron en el Cementerio General de SanSalvador. En el entierro, Santiago Echegoyén oró diciendo: "Señor, tu has pedido a tu siervo y te lo devolvemos, pero te rogamos más obreros porque los campos ya están blancos para la siega." La obra en Cabañas Las Srtas. Esperanza Sheldon y Luisa Honold, quienes habían empezado la obra en Cojutepeque, por años oraban por una apertura en el departamento de Cabañas. En 1934 el colportor José Escamilla encontró en Jutiapa, departamento de Cabañas, a un buscador de la verdad que se llamaba Antonio Muñoz, quien estudiaba su Biblia católica. Así que, cada noche, después de trabajar en las aldeas y en los valles ofreciendo literatura evangélica, don José pasaba tiempo en la casa de don Antonio. Le enseñó himnos Historias de la Biblia y contestó sus preguntas. Resultó que el comandante de Jutiapa era enemigo del Evangelio, y cuando supo que don José evangelizaba en aquella región, lo metió en la cárcel, lo golpeó, le arrancó el pelo, y le preguntó por qué estaba predicando sin permiso. El hermano Escamilla le contestó que según la ley tenía libertad para predicar. El comandante le dejó en la cárcel, y puso a cinco guardias afuera de su celda, y don José, al igual que Pablo en el libro de Hechos, pasó la noche cantando himnos y leyendo su Biblia A la mañana siguiente lo dejaron en libertad, pero lo amenazaron para que no predicara. Don José no prometió nada, sino que mandó un telegrama al Presidente de la República, el cual respondió diciendo: "Tienes libertad de predicar el Evangelio siempre que no se trastorne la paz". Al mes siguiente, don José contó en Cojutepeque todas sus experiencias. Tan conmovedora era su historia que los hermanos planificaron un viaje con las hermanas Esperanza y Luisa, don José, y otros. Llegaron a la casa de don Antonio Muñoz, quien les dio una calurosa bienvenida. El viernes en la noche, en el corredor de aquella casa, predicaron la Palabra a 100 oyentes interesados y anunciaron que habría reuniones elsábado y el domingo. Hubo un culto para niños el sábado en la tarde, y otro culto en la noche en que había unas 150 personas "como un muro humano alrededor de los predicadores y músicos mientras ésos comunicaban el Evangelio en la predicación y por medio de htrnnos'" Doce personas aceptaron a Cristo. Muchos no quisieron ir a sus casas, así que cantaron más himnos y predicaron otro mensaje breve, hasta que se acostaron a una hora avanzada de la noche. El domingo por la mañana evangelizaron, casa por casa, y encontraron a muchos simpatizantes. Hubo otro culto en la tarde y otro en la noche ;asistieron unas 200 personas y dos más profesaron su fe en Jesucristo. Si se incluye a don Antonio, un total de 16 personas habían hecho una confesión pública de aceptar a Cristo. Esto fue el comienzo de la obra evangélica en el departamento de Cabañas. En 1937 las Srtas. Esperanza y Luisa fueron a Sensuntepeque para llevar a cabo una campaña en la plaza: sin embargo, al segundo día de la campaña, algunos trataron de callar la predicación, tocando las campanas de la iglesia y golpeando ollas con palos. El tremendo bullicio no logró acabar con la campaña, sino que atrajo aún más oyentes, quienes fueron a la plaza para averiguar la causa de tanto ruido. Se estimó que, para el fin de la campaña, el número de asistentes se había triplicado.' En 1939 la Srta. Esperanza Sheldon y la Srta. Gertrudis Stietz se radicaron en el Departamento de Cabañas, primero en llobasco, y en 1942 en Sensuntepeque. En julio de 1937 después de un año de estudiar el español en la capital, Enrique Digby y su señora iniciaron la obra en el departamento de Morazán. Su sede era San Francisco Gotera, donde la congregación tenía una asistencia que oscilaba entre 40 y 50 personas, y viajaban a pueblos como Olomega, Delicias de Concepción, Chilanga, Cacaopera, Corinto y Torola. Una vez, don Enrique llegó a Cacaopera a caballo junto con algunos hermanos nacionales. Algunos de los residentes pensaban que don Enrique era el sacerdote, por lo cual tocaron las campanas de la iglesia católica y un hombre se encontró con don Enrique y empezó a contarle los detalles del lugar donde iba a dormir y cenar, hasta que otra persona le dijo: "¡Este no es el sacerdote!" Después de cuatro años los Digby salieron para visitar las iglesias en los Estados Unidos que los apoyaban, y regresaron al país en 1942. Después de su regreso, se radicaron en Santa Ana. Además de trabajar en la iglesia centroamericana de esa ciudad, el hermano Enrique empezó un ministerio en la cárcel. Les enseñaba a los presos a leer, y les predicaba el Evangelio. Estableció una biblioteca para los presos, la cual llenó de libros evangélicos. Conclusión: Todavía era una época para abrir nuevas obras y llevar el Evangelio a regiones del país aun no alcanzadas con el Evangelio. Sin embargo también fue una época en que la obra centroamericana echó sus raíces. En aquel entonces, muchas iglesias existentes llegaron a tener su primer pastor o construyeron su templo. Los Institutos Breves de 1927-1931 fueron una indicación de que, para esa época, había necesidad de capacitar líderes salvadoreños para la obra creciente, una necesidad que se ha ido aumentando desde entonces. También era una época de Diversificación con la llegada de nuevas denominaciones evangélicas. No sólo la obra centroamericana, sino que también el movimiento evangélico había echado sus raíces, y éstas se irían profundizando. Carta Capítulo 6 Iglesias Históricas. “No conozco otro gran campo misionero a ganar para JESUCRISTO en el mundo” UNA TIERRA BELLA: CENTROAMÉRICA. GUATEMALA, HONDURAS, EL SALVADOR, NICARAGUA Y COSTA RICA. Entre México y Sur América se encuentran estos países. Es como la cola de Norte América. Cuando se fundó la Misión Centroamericana no se incluía a Panamá. Tampoco Honduras Británica- Hoy Belice-. Las cinco repúblicas eran el campo misionero de la Misión Centroamericana. GEOGRAFÍA Y CLIMA La cadena montañosa de Norteamérica se extiende en Centroamérica; haciendo un territorio montañoso con el océano Pacífico y Atlántico como sus fronteras naturales acuosas. Disfruta de varias temperaturas según se esté en la montaña o en la costa. El calor de sus puertos contrasta con el clima templado de sus volcanes y montañas. El Arco Volcánico Centroamericano es una cadena de volcanes que se extiende a lo largo de la costa del océano Pacífico del istmo centroamericano, desde Guatemala al norte, pasando por El Salvador, Honduras, Nicaragua, hasta la región fronteriza de Costa Rica y Panamá al sur. El arco volcánico, que tiene una extensión de 1500 km,1 se formó como resultado de una zona de subducción activa a lo largo del límite occidental de la placa del Caribe. El Arco Volcánico Centroamericano forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico e incluye cientos de formaciones volcánicas, que van desde estratovolcanes mayores, a domos de lava y conos de ceniza. Algunos de estos han producido grandes erupciones explosivas, como la erupción VEI 6 del Santa María en 1902. Un número de volcanes sigue activo, incluyendo Arenal, Turrialba, Irazú, Poás en Costa Rica; Cerro Negro, San Cristóbal,Momotombo, Telica, Santiago de Masaya, Concepción en Nicaragua, San Salvador, San Miguel, Santa Ana, Izalco, en El Salvador, Santa María/Santiaguito, Pacaya, Fuego en Guatemala. Los volcanes más altos de América Central se encuentran en Guatemala, e incluyen el Tajumulco y Tacaná, ambos por encima de 4.000 metros. Los picos volcánicos están en Centroamérica excepto Honduras. Y por centurias han dado cuenta del sufrimientoy dolor de las eruciones. Honduras a pesar de no tener volcanes tiene montañas. Difícilmente se hallará otra tierra bella como Centroamérica en otro lugar del planeta. Hay una variedad de escenas si se mueve del campo de verduras y pinos en las montañas de Honduras a los fértiles valles de El Salvador; o subiendo a los altos volcanes de Guatemala; o a las abundantes aguas dulces de los lagos de Nicaragua; o si va a la meseta central de Costa Rica. Cada país tiene algo esencial al visitarlos como elementos comunes en sus costas, valles, bosques frondosos. Flora y Fauna abundantes. Toda una escena bella en armoniosa y abundante vegetación con multicolores en sus flores y paisajes. Su producción agrícola: maíz, frijol, caña de azúcar, frutas que alimentan a sus simpáticas gentes. En toda Centroamérica llueve mucho en los seis meses de invierno- Mayo a Noviembre- en la costa pacífica y un verano seco el resto del año. En el Atlántico hay lluvia todo el año. En algunas montañas 150 pulgadas de precipitación. POBLACIÓN De la población de 8 millones de personas en Centroamérica 2 millones son nativos de América y unos miles de negros y blanco puro. La mayoría son una mezcla de nativos con blancos llamados ladinos. Esta mezcla de culturas y gentes comienza con la llegada de los españorel en 1492. El 75 % de la población son ladinos. La raza nativa pura se conserva en Guatemala donde se calcula en 65% su población según datos conservadores. La mayoría de ellos vivien apartados conservando sus lenguas y raza, costumbres, vestidos y ritos religiosos antiguos que se mixtan con la religión católica. LENGUAS Se conservan 40 dialectos . El español es la lengua oficial y los nativos lo usan para el comercio y gobierno. Las mujeres son ignoradas. Lo dialectos corresponden numéricamente al número de tribus en Guatemala. CONDICIÓN SOCIAL Y EDUCACIÓN La gente pobre y las clases bajas son la mayoría en Centroamérica. Son la masa. En las ciudades grandes se encuentra la gente de clase media y alta. Comparada con la vida de Los Estados Unidos el número es desproporcional entre ricos y pobres. La clase media crece lentamente gracias a los gobiernos liberales e influencia de Los Estados Unidos. Cuando los españoles conquistaron estas lindas tierras subyugaron políticamente a su gente. México, Centroamérica y Sudamérica se les impuso la religión del imperio romano a punta de lanza y bautizándoles en masa, aprovechándoles de su fuerza bélica; pasaron a jurisdicción religiosa del papado del Vaticano en Italia. Se convirtieron en vasallos del Rey de España y pasando de la pobreza a la miseria. La transición fue hecha súper imponiéndoles a las religiones de los nacionales que era pura basada en la observancia de la naturaleza: el sol, la luna, las estrellas y toda la naturaleza. Ellos desconocían las Sagradas Escrituras. Ellos no tenían otra revelación divina. Dios no los había dejado solos por miles de años. Pasaron a otra religión que tenía términos de fe cristiana; lejos de una conversión genuina operada por el ESPIRITU SANTO. A esto había que añadir la extorsión demandada por los conquistadores caras pálidas que despojaron de sus riquezas a estas razas nobles a imagen de Dios. Imponiendo una religión inmoral de clérigos célibes con ambiciones de oro y plata. Por espejitos entregaban el oro y tesoros de miles de años de labor. No hubo proclamación de la “Palabra de Verdad”. No hubo mensaje de la gracia de Dios. No hubo arrepentimiento genuino ni una nueva vida nueva en JESUCRISTO. América Latina: Mas de la mitad analfabeta. Ignorancia prevaleciendo en todas partes . Inmoralidad vergonzosa mixtado lo santo con lo pagano. La ignorancia prevaleciendo dondequiera. De la pobreza pasaron los nativos a la miseria. Ellos nunca habían palpado la luz del EVANGELIO en su plena dimensión. El sistema religioso impuesto estaba a años de luz de la Verdad. “Como nos tenían engañados”, comento una mujer recién convertida. Después de una gira por el campo misionero Latinoamérica exclamó un misionero académico: “ No conozco otro gran campo misionero a ganar para JESUCRISTO en el mundo” En la revista EL CREYENTE de mes de enero de 1891 Dr. Scofield publicó: “Se han aceptado dos familias misioneras estadounidenses para Costa Roca: El señor y la señora W.W. Mc. Connell de San Pablo, Minnesota. Varios creyentes han decidido apoyar en oración y económicamente a esta pareja para que las multitudes de Costa Rica comiencen a oír el evangelio. En febrero de 1891 Mr. Mc Connell alcanzó los objetivos propuestos “ El pastor va delante de las ovejas “ Pone en tierra extraña para alcanzar a los perdidos. Dos familias evangélicas les recibían con agradecimiento por la respuesta a la oración intercesora por obreros a la mies en Costa Rica. Oraciones se elevan en busca de los propósitos divino para estas tierras latinoamericanas. ¡Qué profundos son los caminos de Dios¡. Una tierra en tinieblas espirituales. Dos mujeres se unen a orar por un propósito misionero; Un pastor norteamericano une a un misionero veterano – TAYLOR- para que su alma se derrita en el campo misionero latinoamericano. Un mundo desconocido y de aventura misionera se presenta ante él. Su corazón hierve de amor por los perdidos. Una misión se funda: MCA. Misioneros son enviados. El fin de algo. No es el fin. Una eternidad espera. Es como una cadena de divinos propósitos a realizar en el nuevo mundo descubierto por Cristóbal Colón: AMERICA.

Comentarios

Entradas populares de este blog

PIONEROS, FUNDADORES . PROTESTANTES

RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA. RCC... PROFECÍA